Sobre nosotros
¿Por qué nace Afirca?
Desde pequeño crecí viendo algo que todos sentíamos, pero nadie decía en voz alta: los productos que llegaban a las tiendas no hablaban el lenguaje de nuestra piel. En el colegio, entre juegos y bromas, bastaba una uña sobre el brazo para dejar la marca blanca de ceniza y provocar risas. Pero detrás de esas risas había presión: nadie quería parecer reseco.
Yo tampoco. Por eso me solía reaplicar crema varias veces al día. Pero, aun así, la hidratación desaparecía rápido. Reaplicar era obligatorio. Mi mamá solía combinar aceites con cremas para hacerlas más eficientes, porque incluso con marcas reconocidas nada parecía suficiente.
Crecí y vi que no era solo yo. Mis familiares, mis amigos, mis conocidos… todos se encontraban con lo mismo: Silencio.
Un silencio del mercado, de la industria, de la cosmética…
Un silencio que no respondía preguntas esenciales:
¿Por qué nuestra piel pierde agua tan rápido?
¿Por qué las cremas comunes no funcionan igual para nosotros?
¿Por qué tenemos que mezclar productos para obtener lo que debería venir listo?
Ese era el problema: no había ciencia pensada para nosotros.
Afirca nace para romper ese silencio.
Para acabar con la incertidumbre de no saber qué producto sí funciona para tu piel. Para que no tengas que caminar por la calle pensando cuándo aparecerá la resequedad. Para que no tengas que mezclar cremas y aceites “a ojo” intentando lograr un efecto que ninguna marca te ofrecía.
Afirca nace para devolvernos algo tan simple como poderoso: la seguridad de una piel que se siente cuidada, hidratada y entendida.
Nuestras formulaciones parten de investigación y de un entendimiento profundo de cómo funciona realmente nuestra piel.
Visión
Afirca aspira a convertirse en la marca dermocosmética de referencia que eleve el estándar global del cuidado de la piel negra, creando innovación científica nacida en Colombia y diseñada para responder a las necesidades reales de nuestra piel. Soñamos con fórmulas avanzadas, seguras y de alto desempeño que demuestren que la ciencia también florece desde nuestras raíces y puede transformar el bienestar de millones.
Creemos que la piel negra merece ciencia, no suposiciones.
Que nuestras raíces no limitan la innovación: la inspiran.
Creemos en fórmulas que honran nuestra historia y responden a nuestras necesidades reales.
En la belleza que protege, que hidrata, que repara y que respeta la biología de nuestra piel.
Creemos en el poder de crear una nueva narrativa para el cuidado de la piel negra: una narrativa donde la excelencia no es opcional, donde el rendimiento se mide en resultados y donde la identidad se abraza, no se adapta.
Afirca existe porque nuestra piel merece el mismo nivel de ciencia, rigor y dignidad que cualquier otra.